Este fin de semana se
llevará a cabo el "XXIII Concurso de Danzas Autóctonas" y el
"XVII Festival Nacional e Internacional Tinajani 2016", en el
majestuoso cañón ubicado sobre los 3,953 metros sobre el nivel del mar, sobre
la margen derecha del río Pacobamba, tiene una extensión de 250 hectáreas y se
encuentran a 15 kilómetros de Ayaviri, en la provincia de Melgar, declarada
"Capital Ganadera del Perú", desde el año 2013.

El evento se
desarrolla en dos series; en la categoría A participarán agrupaciones de danzas
autóctonas ganadoras en diferentes festivales, representantes de
organizaciones, clubes, asociaciones, barrios y comunidades de la región Puno.
En tanto que en la categoría B concursan conjuntos danzas autóctonas
procedentes de universidades, institutos superiores, instituciones educativas,
instituciones folklóricas, nacionales e internacionales, se espera tener la
participación de más de 80 conjuntos de danzas para ambas fechas, ya que los
premios para los primeros lugares, en ambas categorías, serán de 8 mil soles.
El festival se complementa
con una carrera de Chasquis que se llevará a cabo el jueves 07 de julio en dos
categorías: de 14 a 17 años de edad y mayores de 18 años. Los chasquis,
ataviados de la tradicional indumentaria, realizarán un recorrido de
aproximadamente 15 kilómetros por un camino carrozable hacia la ciudad de
Ayaviri.
Siguiendo el circuito
cordillerano desde Pucará, provincia de Lampa, se llega a otro de figuras
pétreas antropomorfas denominado Tinajani, palabra que proviene de la palabra
"Tinaja", que significa vasija y el vocablo plural quechua
"ni"; por lo que vendría a ser un recinto de cántaros líticos por los
que discurría el agua que hace cientos de años cubrió toda esta zona de
Tinajani, parte de Keuñacuyo, Checachata y otros lugares.
Este majestuoso cañón
con antiguas formaciones de sedimentos rojizos que datan de millones de años.
Lo acompañan riachuelos, peñascos, laderas y arcosas. Se pueden entender que
Tinajani es producto de los cambios geomorfológicos que sufrió el planeta como
la desaparición del lago Ballivián, donde hace un millón de años habría
existido grandes glaciares con presencia de actividad volcánica.
Antiguos pobladores
han bautizado a este inhóspito refugio pétreo como el "Baño del
diablo", porque según las leyendas de sus ancestros, creen que en época de
lluvia, está presente cuando el agua surcando los arrecifes produce un extraño
eco. Además, cuentan que cuando la región atravesaba por una dramática sequía,
creían que ésta era obra del demonio que se posesionaba en este territorio
colla, por lo que el inca Pachacutec envió a su ejército para traer las tinajas
y que las aguas purifiquen este sector del mal.
Durante el mes de
agosto se puede observar a los "yatiris" chamanes o sacerdotes
andinos que se reúnen al pie de estas enormes formaciones geológicas; escenario
propicio en este periodo del año para realizar las "mesadas" o pagos
a la Pachamama por llenarse de una energía especial. Los sectores Pacobamba,
Huarachani, Queñuacuyo que son parte de su jurisdicción, además transmiten un
clima de sosiego al conectarse con la naturaleza y su fauna que embelesa la
vista con el paso de vicuñas y venados.
Tinajani fue
declarado Patrimonio Cultural de la Nación en mayo del 2003, está conformado
por un conjunto de figuras pétreas antropomorfas, con estrechas quebradas y
pequeños ríos que corren por su territorio y bosques de puyas de Raimondi. En
el lugar también hay chullpas funerarias de antiguas culturas altiplánicas. En
Ayaviri y Pucará hay servicios turísticos.
La gastronomía es
otro de los motivos para visitarlo, donde el Kankacho (asado de cordero
acompañado de papa, camote y ocas) plato típico, promete satisfacer hasta el
más exigente de los paladares.
FOTOS: Andina